FITOAROMATERAPIA: POR UNA ECONOMÍA DE LA SALUD

Actualizado: jun 17



El más antiguo, el más complejo, el más perfecto et el más armonioso laboratorio del mundo vivo es la naturaleza. Y en primer lugar, el reino vegetal del cual depende toda la biosfera. Las respuestas moleculares del reino vegetal son, por naturaleza, de una inmensa complejidad. Cuando trabajamos con el reino vegetal, en fito o en aromaterapia, disponemos obligatoriamente de recursos terapéuticos que accionan en sinergia global con el ser vivo. Doctor Peñoel



Porque tratar con las plantas?


Las plantas poseen propiedades antiinflamantorias, antisépticas, antivirales, antifungicas, antixoxidantes, sedativas, immunoestimulantes, antalgicas, antioxiodantes, regeneradores y cicatrizantes dérmicos, cardiotónicas, tónicas, adaptógenas etc, pudiendo ser utilizados en los más diversos contextos: el ámbito médico y familiar, la cosmética, la cocina, el masaje, el seguimiento psico-emocional, la gestión del estrés, la prevención y el tratamiento y acompañamiento de problemas recurrentes (trastornos invernales, problemas digestivos, enfermedades cutáneas, etc.).

Jean-Michel Morel, médico generalista y profesor de la Universidad de Besançon Francia, presenta en su reciente libro “La phyto-aromathérapie, Ed Presses Universitaires de France/ Humensis 2020”, el porqué se hace cada vez más urgente priorizar el uso de las plantas para en los tratamientos de salud . Según Doctor Morel el uso de las plantas en los tratamientos de las enfermedades se presenta como una alternativa natural, eficaz, accesible y generadora de una economía en salud. Es una manera extraordinaria de valorar el medio ambiente, de promover un desarrollo sostenible y de innovación, posibilitando un nueva fuente de empleos, desarrollando y vivificando los territorios rurales.


Sin embargo, infortunadamente, vivimos una situación paradójica: pese a las investigaciones etnobotánicas, químicas, farmacológicas y clínicas, el tratamiento a través de las plantas aún es muy poco enseñada en las universidades de medicina. Como consecuencia, el público que hace confianza en las plantas las utiliza masivamente practicando lo que conocemos por auto-medicación, atribuyendo a las plantas, casi siempre sin el debido conocimiento, el poder de curar, aliviar y prevenir las enfermedades.


Dr Jean Michel Morel da algunos argumentos y fallos que corroboran para que se desarrolle una farmacopea vegetal:


  • Economía en salud pública: la eficacia del uso de las plantas en enfermedades funcionales ya esta ampliamente comprobada y validada. Al ampliar su paleta terapéutica, con recursos diferentes y de dominio público, los estados optimizarían los gastos en salud pública, avanzando en la contramano las industrias farmacéuticas, la cuales investigan incansablemente moléculas que pueden ser patentadas para protegerse jurídicamente y monopolizar lo que debería estar al alcance de todos, es decir, el derecho de tratarse.

  • Al desarrollar una farmacología verde se minimizaría los efectos secundarios de los tratamientos, principalmente en personas mayores, debido a su debilidad y la coexistencia de enfermedades (comorbilidad) que requieren a menudo la asociación de varios medicamentos. Los extractos vegetales son raramente iatrogénicos, al contrario de los medicamentos sintetizados en laboratorio;

  • Una alternativa a los distintos tratamientos prescritos inapropiadamente. Un ejemplo del uso indebido son los antibióticos, que fueran durante años prescritos de forma abusiva, conllevando a un resistencia bacteriana o aún los tratamientos hormonales, de coste excesivamente elevados, utilizados para curar enfermedades como las hiperlipidemias, las cuales pueden y deberían ser evitadas simplemente con una buena higiene de vida;

  • Por una farmacología verde, una farmacología sostenible: infortunadamente, aunque poco se habla a ese respeto, la situación es preocupante, y la falta de gestión de los residuos químicos os convierte en una verdadera bomba de tiempo. Asimismo, la biotransformación en lo organismo humano de los medicamentos químicos (antibióticos, corticoides, antiinflamatorios, antálgicos, inmunosupressores etc) pueden hacerlos aún más tóxicos; por esa razón, no es suficiente solamente con tratar los afluentes, sino que la solución mas eficaz es controlar la producción y consumación excesiva, promoviendo la investigación de moléculas seguras y de dominio público;

  • Invertir en la formación de profesionales: las asignaturas de fitoterapia o aromaterapia son poco abordadas en las universidades. Es necesario invertir en esas asignaturas integrándolas en la formación inicial de los profesionales de salud, permitiendo así que ellos tengan contacto con el inmenso potencial que ocultan los vegetales.



22 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo